Think Different

Categoría: SG | Publicado por SG Smartketing

Es la segunda vez que Steve Jobs muere. La primera, lo enterraron por visionario incomprendido. Pero lejos de permanecer bajo esa losa a la que prácticamente nadie ha sobrevivido, se elevó a su particular paraíso creativo de donde extrajo la fuerza y el secreto para resucitarse a si mismo y a la empresa que fundó, lo enterró y salvó de una muerte segura. Esta segunda vez no dará paso a una tercera por mucho que quisiéramos. Seguramente lo contrataron para hacer más amigable, eficiente, bello y fácil el más allá. Más tarde o más temprano, todos tendremos ocasión de comprobar las mejoras que su genialidad estará realizando allí.

El famoso slogan publicitario de Apple, THINK DIFFERENT (piensa diferente) sintetiza a la perfección la trayectoria y el secreto del éxito de este genio de la tecnología y, porqué no admitirlo, de la comunicación y el marketing.

Sin duda, son inagotables las lecciones a extraer, pero queremos subrayar sólo tres que consideramos fundamentales para los profesionales del sector.

Primera reflexión. Lo ”seguro” puede ser la perdición.
Cuando en 1985 John Sculley, CEO de Apple por petición de Jobs, respaldado por el consejo despidió a Steve Jobs por discrepancias con su visión del negocio, creían estar apostando por lo seguro, por lo probado, por lo que garantizaría el éxito de Apple. Pero precisamente no pensar diferente, traicionando los principios de su propia fundación y por pensar conforme a los canones, Apple estuvo al borde del colapso. Hasta su mayor contrincante tuvo que venir a su rescate, obteniendo jugosas ventajas, naturalmente.

Primera conclusión: Pensar diferente y con visión de futuro –con todos los riesgos que implica– puede ser mucho más seguro que no ”mojarse” y apostar por las ”probadas” reglas de la experiencia pasada.

Segunda reflexión. Lo bueno, si bello y simple, tres veces bueno.
¿Recordáis las horrorosas tipografías y diseños típicos de los PC de antaño? Lo único que importaba era que funcionara bien en detrimento del buen gusto y la sencillez. Si cumplía la función, lo demás no importaba.
Steve Jobs, logró integrar disciplinas para que además de cumplir con el propósito estricto fuera agradable a la vista y fácil de comprender y manipular. Esa integración de calidad, belleza y simplicidad sin duda resultó ser un trampolín decisivo para la compañía de la manzana.

Segunda conclusión: Dejar de mirarse el ombligo y hacer un esfuerzo integrador beneficia a todos y, por supuesto, al negocio. No hay mas que mirar al iMac, al iPhone, al iPod, al iPad… a Apple… para palpar la evidencia.

Tercera reflexión. Las alas del éxito vuelan más alto que el dinero.
Muchos creen que en el fondo la auténtica ambición es ganar dinero. Que ésas son las alas que mueven las empresas y los grandes emprendimientos. Y hay mucho de verdad en eso, pero no es el camino que lleva al éxito. Antes de los 25 años el líder de Apple ya era multimillonario. Si su ambición hubiese sido el dinero nos hubieramos quedado sin mucho de lo que hoy es cotidiano, mejor y más bonito gracias a su verdadera ambición.

Cuando Steve intentaba convencer al entonces vicepresidente de PepsiCo para que aceptara pasarse a Apple como CEO le confesó su auténtica aspiración al preguntarle “¿Quieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua azucarada o quieres una oportunidad para cambiar el mundo?”

Ese cambiar el mundo, puso en nuestras manos el popular ratón para el ordenador; un móvil simple, funcional y hermoso; un ordenador sin torre; una tienda para comprar música legal por internet; Toy Story, la primera película completamente digital, y tantos productos y servicios que este visionario ha pensado y rediseñado y están cambiando el mundo.

Tercera conclusión: Para volar muy alto se debe tener un propósito claro, ambicioso, inspirado en sueños que vayan mucho más allá del dinero. Steve Jobs pensó diferente, actuó diferente, ambicionó diferente y gracias a eso cumplío su objetivo de cambiar el mundo. Para nosotros es toda una inspiración, es todo un motivo para apostar por THINK DIFFERENT.

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