El Poder de los Colores para vender

Categoría: Diseño & Creatividad | Publicado por SG Smartketing

En 1998 todos los ordenadores eran más o menos parecidos. Pero ese año cambió la historia, y la razón fue un color. Apple lanzó el iMac de color azul-turquesa y vendieron 800 mil ordenadores en menos de cinco meses. Y le siguieron cuatro colores diferentes más. A partir de entonces muchos fabricantes siguieron su ejemplo.

También fue un color, un dichoso color, lo que hizo fracasar estrepitosamente a la Crystal Pepsi. La popular bebida de cola, había intentado lanzar una versión clara de su clásico refresco negro, pero el público no aceptó ese cambio de color.

La elección de un color para una marca o un producto no es una cuestión baladí. Tampoco es cuestión de gustos y punto. Hay razones neurológicas, psicológicas y culturales que, si no se contemplan, pueden dar al traste con el mejor producto.

Los colores sirven para diferenciar, para transmitir valores, sensaciones, personalidad y, por supuesto, para vender más… o menos, según se sepan o no aprovechar.

Si bien hay ciertas discrepancias respecto a algunos colores y la percepción varía de una cultura a otra, hay algunos puntos en común, en el que la mayoría de diseñadores y expertos en colorimetría coinciden. Cuando te toque elegir o evaluar un color para determinada marca o producto, debes tener en cuenta lo siguiente:

Hay una primera gran división de los colores. Los cálidos, también conocidos como colores activos (rojo, naranja, amarillo y sus matices) y los fríos o pasivos (verde, azul, violeta y sus transiciones). Es importante tener esto en cuenta porque afectan directamente a la percepción y estimulan determinadas conductas.

Por ejemplo, los colores cálidos, especialmente el rojo y el amarillo, estimulan el apetito, por eso las empresas de comida rápida suelen utilizarlos. Los colores fríos transmiten sensación de calma, tranquilidad, seguridad, por eso suelen ser más empleados por bancos y empresas financieras.

Veamos lo que suelen transmitir los principales colores, y en qué convendría emplearlos. Pero cuidado, hay otros factores que hay que tener en cuenta al elegir un color, aunque esta guía al menos te permitirá tener las cosas claras.

La energía del Rojo. Es un color emocionalmente muy intenso, aumenta el ritmo respiratorio y la presión sanguínea. Tiene una alta visibilidad, por eso se utiliza para señales de precaución. A su vez, se vincula al erotismo y la seducción. También puede resultar agresivo y violento, es el color de la sangre y la guerra.

Es conveniente utilizarlo para estimular al cliente a tomar decisiones rápidas. También en productos energéticos o vinculados al deporte, actividades de riesgo, restaurantes de comida rápida, etc.

La felicidad y energía del Naranja. Este color transmite entusiasmo, felicidad, creatividad, éxito. Provoca la sensación de aumento del vigor estimulando la actividad mental. Tiene la ventaja de no resultar agresivo como el rojo, pero retiene su energía y le añade la alegría del amarillo.

Especialmente recomendado para productos dirigidos a jóvenes y niños. Ideal para juguetes y comida sana, ya que también estimula el apetito.

El Amarillo de la alegría. Sintetiza la luz del sol. Transmite alegría, felicidad, originalidad y también inteligencia. Este color impulsa la actividad mental y estimula la energía muscular. Hay que tener cuidado, porque demasiada presencia de amarillo provoca inquietud.

Es conveniente su empleo para llamar la atención y para productos infantiles y de ocio.

No es aconsejable para productos que deban transmitir seguridad. Tampoco para productos muy cotizados para hombres, ya que es percibido como un color muy desenfadado.

Blanco inmaculado. Vinculado a la pureza, la inocencia, la luz, la bondad, la frescura, la limpieza… Es considerado el color de la perfección.

Naturalmente, los productos de limpieza encuentran en este color un excelente aliado. También las organizaciones vinculadas a la salud y a la caridad. Los productos light y los lácteos. En tecnología transmite la idea de minimalismo y simplicidad.

Azul en calma. Este color retarda el metabolismo e invita al relax. Suele despertar confianza ya que se asocia a la verdad, la sabiduría, la lealtad y la inteligencia.

Resulta efectivo para productos vinculados a la limpieza, a los que deben despertar confianza, como bancos y empresas financieras. También, por asociación, es positivo para aerolíneas, aeropuertos, puertos, cruceros, aguas, balnearios, parques acuáticos, etc.

En occidente es un color considerado masculino, por lo tanto, los productos para el hombre suelen ser bien recibidos si son azules.

No es aconsejable para productos alimenticios, ya que suprime el apetito.

Verde que te quiero Verde. Emocionalmente es un color vinculado a la seguridad, la estabilidad y la resistencia. Se lo vincula a la naturaleza, la armonía, fertilidad, frescura, crecimiento… Dependiendo del tono, varía su connotación. Por ejemplo, el verde oscuro en el mundo occidental, se vincula al dinero, por su asociación con el dólar.

Es el color más relajante para la vista, por lo tanto es apropiado para promocionar productos o servicios de salud, ecológicos, naturales, etc. También para productos financieros y de seguridad.

Los contrastes del Negro. Se lo asocia al poder y también a la muerte, a la elegancia y al miedo. El negro es uno de los colores que camina en el filo de lo mejor y de lo peor y hay que tener mucho tino para acertar con él.

Especialmente recomendado para transmitir elegancia, también en productos para hombres. Suele funcionar muy bien contrastándolo con colores brillantes y ácidos. Al combinarlo con rojo u otros colores vivos puede resultar agresivo y fuerte, y con colores pastel puede expresar una elegancia exquisita. Pero hay que tener especial cuidado con las connotaciones culturales.

IMPORTANTE: Éstas son consideraciones generales, pero tal y como hemos mencionado, hay otros factores que deben ser tenidos en cuenta. Por ejemplo, si la competencia se apoderó de un determinado color, por apropiado que sea para nuestra marca, huyamos de él, busquemos el opuesto u otro muy diferente.

Por ejemplo, Coca Cola era el ”propietario” del rojo. Pepsi durante 60 años le disputó ese color sin éxito ninguno. Cuando adoptó el opuesto, el azul, junto a una acertada estrategia de comunicación, fue cuando puso entre las cuerdas a su competencia.

Especial cuidado también con el cambio de connotaciones de un color respecto a un país u otro.

No hemos visto ni todos los colores ni todas las consideraciones, pero hasta aquí hemos llegado y estás mejor pintado. Así que colorín colorado, con los colores… no hemos acabado. Mantente atento porque seguiremos ”coloreando” 😉

¿QUIERES COMENTAR ALGO?