Lo que debes saber de los Códigos QR para tus Campañas

Categoría: Comunicación & Marketing | Publicado por Carmen Salas

En el transcurso de una reunión con el departamento de marketing de un cliente uno de los ejecutivos preguntó: ¿merece la pena poner un código QR en nuestros anuncios? ¿qué sentido tiene? ¿alguien los utiliza?

Las preguntas nos parecieron muy pertinentes porque muchas empresas realmente no saben si conviene o no incluirlos, cuándo hacerlo y por qué. Algunos simplemente los añaden para “dar una imagen moderna”, sin más.

Los códigos de respuesta rápida, que sería la traducción del original inglés (quick response code), han cumplido 20 años ya. Los creó la compañía japonesa Denso Wave, subsidiaria de Toyota. Su idea original era que se pudiera leer a alta velocidad el registro de repuestos en la fabricación de vehículos.

Sin embargo, estos códigos permiten almacenar diferente tipo de información y pronto se encontró su aplicación en el mundo del marketing, que es en lo que nos concentraremos en este post.

¿La gente los usa?

Si bien en Japón son muy populares, en Europa y más concretamente en España su uso se ha extendido hace pocos años. Según un estudio realizado por ComScore, la tendencia seguirá al alza acompañando la mayor penetración de los smartphone.

9 de cada 10 usuarios que ven una campaña que les interesa, están dispuestos a escanear su código QR. Si bien 2 de cada 10 son quienes finalmente lo hacen.

El crecimiento del escaneado de los códigos QR ha aumentado un 96% en Europa, y España está a la cabeza de este incremento.

Hay quienes pregonan en foros especializados que el código QR no tiene futuro, que vienen nuevas soluciones más eficaces. Aunque eso fuese cierto, hoy por hoy, los códigos QR están en auge y por el momento, esto continuará así.

¿Qué se puede hacer con ellos?

Son varias las acciones que se pueden realizar. Las más habituales en marketing son las siguientes:

  • Redireccionar a una web o landing page. (Ampliar información de un producto, servicio, promoción, etc).
  • Realizar una llamada a la empresa o a un call center.
  • Enviar un cupón o descuento.
  • Comprar, pagar o hacer donaciones.
  • Votar, participar en una encuesta o en un concurso.
  • Generar una base de datos de usuarios.
  • Solicitar autorización –opt-in– para envío de comunicaciones.
  • Enlazar con redes sociales.
  • Descargar aplicaciones.
  • Descargar vídeos, música, documentos, etc.

¿Cómo asegurarte su éxito?

Para tener éxito utilizando códigos QR debes tener en cuenta aspectos del contenido y de la forma. Si falla uno de ellos no tendrá sentido su inclusión y, lo que es peor, podría jugar en tu contra.

EN CUANTO AL CONTENIDO

Ten claro el objetivo. Es esencial que tengas claro lo que te propones conseguir a través del código QR.

Pregúntate qué función tendrá y si realmente encaja dentro de tu campaña (si no es así, no lo incluyas).

Algo fundamental… ten claro qué obtiene el usuario. Debes ofrecer algo por lo que valga la pena el tiempo y esfuerzo que pides. Así que esfuérzate en darle una buena experiencia que lo compense.

Da instrucciones. Explica brevemente cómo descargar una aplicación de lectura. Esto se hace cada vez menos necesario ya que actualmente más del 64% de los usuarios de smartphones lo saben, aún así, conviene facilitar esta información.

Cuenta qué ofreces. Comunica qué es lo que se consigue al escanear. Debes dar contenido relevante, útil o exclusivo.

Claro, simple y fácil. Tanto el diseño como el contenido debe ser lo más claro e intuitivo posible. Aquí la máxima de menos es más se cumple a pies juntillas.

Motiva. Es esencial que hagas una llamada a la acción de la forma más motivadora posible.

Por ejemplo, para promocionar una película de terror en que el cartel incluía una imagen de una casa tenebrosa, al lado del código QR se leía “¡Escanea el código si te atreves!” Otros hacen una llamada simple pero eficaz, “Participa en el sorteo de este iPad”, “Descárgate el catálogo”, “Descúbre el último modelo”, etc.

EN CUANTO A LA FORMA

Adáptate al móvil. Tu contenido debe ser responsive, es decir, estar optimizado para móviles. Si el código remite a una web, ésta debe estar adaptada. De lo contrario, no te molestes en utilizar un código QR.

Esto también significa que debe funcionar perfectamente en diferentes sistemas operativos y dispositivos.

El tamaño sí importa. El tamaño del código es fundamental. Dependiendo del soporte será el tamaño necesario para que se pueda escanear sin problemas.

Se recomienda que el tamaño mínimo no sea inferior a 2,5 cm. Si bien la mayor o menor legibilidad dependerá de la densidad (cantidad de puntos negros) que se incluyan en el código. A mayor información, mayor número de puntos y, por lo tanto, menor legibilidad en espacios reducidos.

Por ejemplo, un link a una web con pocos caracteres suele llevar pocos puntos, mientras que una url larga o los datos personales que incluyen dirección, teléfono, empresa, nombre, etc. suelen tener más densidad, por lo tanto requieren mayor tamaño para que el escaneado funcione.

En otros soportes como MUPIS, escaparates, carteles, etc. el ratio tamaño/distancia es de 1:7. Es decir, cada centímetro de diámetro del código QR equivale a siete cm. de distancia para ser legible. Supongamos que para ser leído desde 1 metro, el tamaño del código debe ser de 14 cm. por lo menos (100 cm / 7= 14 cm. diámetro).

Para distancias mayores, como publicidad exterior, el código debe adaptarse al visor de la cámara.

Te aconsejamos que antes de realizar la impresión en el soporte que sea, hagas las pruebas correspondientes a tamaño real para asegurarte que funcione. Nosotros siempre lo hacemos así para evitarnos la desagradable sorpresa de que termine siendo inútil.

El contraste también importa. Si bien los códigos QR suelen ser negros y blancos, pueden ser de colores para que queden mejor integrados a una imagen corporativa. Sin embargo, lo que hay que tener muy en cuenta es que debe tener mucho contraste de lo contrario seguramente no funcionarán.

Cuándo no utilizarlos.

Déjate llevar por el sentido común.

En una valla en carretera donde no hay tiempo ni distancia suficiente para realizar la lectura del escaner, no incluyas el código QR.

En un ticket en el que tendrás menos de 2,5 cm. para el código, tampoco.

En un espacio o una posición difícil de escanear mmmm… ¡no!

Si no aportas ningún valor añadido con el codigo QR, descarta incluirlo… ¡sentido común!

Cómo generar códigos QR

Tienes varios generadores de códigos QR gratuitos en internet. Por ejemplo, Códigos QR, o QR-Code o Unitag. Pon en tu buscador “generador códigos QR” y verás la infinidad que tienes.

Para sacarle más partido a los códigos QR te conviene contratar servicios de pago que te den acceso a información relevante.

Por ejemplo, estadísticas detalladas en tiempo real, contenido dinámico y modificable, múltiples redirecciones, etc. La mayoría de estas plataformas permiten integrar los informes y estadísticas con las aplicaciones de analytics y datamining. De esta manera accederás a una información muy valiosa que te permitirá enfocar y reaccionar mejor en tus campañas de marketing.

Pero… ¿Da resultados?

Existen muchos casos de éxito. La descarga de la aplicación de la EMT (buses) de Valencia para obtener información en tiempo real de horarios, líneas, etc. anunciada en buses y MUPIS logro un número de descargas récord.

Budweiser convirtió algo tan offline como beberse una cerveza en una experiencia online al incluir en sus botellas un código QR a través del cual se podía acceder a la “historia de tu cerveza”… la que se estaba bebiendo en ese momento, informándole sobre cuando fue fabricada, el momento del proceso de añejamiento en madera, etc. Esto les permitió saber quién, dónde y cuándo estaba consumiento su producto.

Coca Cola disparó la interactividad con sus consumidores al incluir códigos QR en sus botes y anunciar una acción con ellos en TV. Logró así mejorar la experiencia del usuario y obtener datos muy valiosos.

Sería muy larga la lista de casos de éxito pero en resumen te podemos asegurar que los códigos QR en sí no son ni buenos ni malos. Todo depende de lo acertado que estés al emplearlos.

Si lo haces mal, pueden ser muy inútiles y hasta patéticos. Pero si lo haces bien, siguiendo los consejos que te hemos dado, pueden ser realmente fantásticos para tu estrategia de marketing.

Principales fuentes: IAB Spain | ComScore

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