Personal Branding: 4 tips para que arranques con buen pie

Categoría: Comunicación & Marketing | Publicado por SG Smartketing

Ya os hablamos en su día sobre el proceso de creación de marca personal, los pasos previos y cómo empezar a darte a conocer. Hasta hace unos años, sólo los famosos podían tener su propia marca personal, gracias principalmente a la gestión de su imagen y sus apariciones en los medios, pero hoy en día, gracias a internet y las redes sociales, todo el mundo puede tener su propia marca personal. Es cuestión de trabajarla y explotarla correctamente.

Tener una marca personal implica, en gran medida, especializarse en algo, tratar de ser un referente en tu rama o sector, en definitiva, destacar y diferenciarte del resto. Tienes que ser capaz de vender lo que haces y no quien eres, ya que el reconocimiento te vendrá de la gente que te valore por tu trabajo. Como ya os dijimos en su día, debes gestionar tu perfil personal como si de una marca se tratara.

Quizás no sepas muy bien por dónde empezar, no es algo fácil, de hecho muchos famosos recurren a profesionales del marketing para la gestión de su imagen de marca, su reputación e incluso su comunicación. De modo que aquí van unos consejos para que puedas empezar con buen pie.

1. Márcate objetivos.

Al igual que cualquier empresa marca sus objetivos de ventas, de comunicación, de producción… tú tienes que marcarte los tuyos propios, pero enfocados y adaptados a tu situación. Hay quien busca trabajo, y para ello una marca personal le ayudará a destacar frente a otros candidatos. Y hay quien ya tiene trabajo y lo que pretende es ser un referente en su sector, o destacar lo suficiente para aspirar a un puesto mejor.

¿Qué quieres ser? ¿En qué te quieres convertir? ¿En qué quieres especializarte? Sin objetivos no hay estrategias para conseguirlos, y por ende, no hay un camino a seguir. Y por supuesto, revísalos puntualmente, corrige aquello que no funcione y sigue trabajando duro.

2. Disfruta de lo que haces.

¿Qué es lo que se te da bien? ¿Qué es aquello que la gente te valora muy positivamente? ¿Cuáles son tus pasiones? Analiza tus debilidades, tus fortalezas y tus oportunidades. Se trata de que empieces a desarrollar tu marca sobre una base sólida, sobre algo que conoces y dominas, y no sobre algo que no controlas, no conoces o que no se te dé bien.

Ya no sólo por el hecho de que te cueste más o de que no domines lo que haces, sino por el hecho de que esas dificultades te impidan disfrutar de tu trabajo. Es muy importante hacerlo, ya que nos ayuda a seguir motivados, a seguir aprendiendo y a dar lo mejor de nosotros mismos. Motivos más que importantes para desarrollar nuestra marca.

3. Cuida lo que vendes.

¿Verdad que cuando vas a comprar algo esperas unas mínimas condiciones de calidad y servicio por parte de la marca? Pues, ahora eres tú quien debe fijarse en qué está ofreciendo, y cómo lo perciben y valoran quienes lo consumen.

La mayoría busca ahorrar tiempo o dinero, o mejorar su bienestar con los productos y servicios que adquiere. Piénsalo, compramos coches diesel para ahorrar en el combustible, un microondas para ahorrar tiempo cocinando, o un colchón viscoelástico para dormir mejor. Y ahora piensa cómo puedes conseguir ofrecer tú eso mismo a tus seguidores.

Para ello, una de las herramientas más recurrentes y útiles que encontrarás son los blogs. Con un blog puedes aumentar tu credibilidad, demostrar tus conocimientos, ampliar tu comunidad, aportar valor a lo que ofreces… En definitiva, se trata de una herramienta muy útil y que cuánto más cuides, más eficaz será.

Desde el dominio que elijas (generalmente suele ser tu propio nombre, como es lógico), hasta los contenidos que publiques, pasando por el SEO para mejorar tu posicionamiento, la analítica web para ver el comportamiento de tus usuarios o las fuentes que emplees, para dotarlo de mayor veracidad y credibilidad.

4. Cuida tu imagen.

Desde Facebook hasta Instagram, pasando por Twitter, Linkedin, Pinterest o Google+. No importa en cuántas redes estés, sino que tu imagen sea correcta y la misma en todas ellas. Especialmente en Linkedin, ya que como profesional es la que mejor te ayudará a venderte.

Un consejo: búscate en Google para ver qué hay sobre ti. Y una vez visto, trata de corregir lo que no sea correcto, de mejorar aquello que no te guste o de incluir aquello que falte. En definitiva, mantén limpia tu imagen.

¿Qué es lo primero que verán de ti? La foto es un elemento importante a la hora de venderse. No importa que tengas un logo propio, quienes te siguen quieren saber quién eres, por ello deberás cuidar todas las fotos que publiques, y especialmente aquéllas que uses en tus perfiles y páginas. Y por supuesto, tu nombre e información personal deberá de ser exactamente igual en todas partes, de lo contrario podrías generar dudas.

En definitiva, trátate como si fueras una empresa, cuidando los mismos aspectos que a esa marca le preocuparían, y asegúrate de que tus acciones vayan siempre dirigidas a mejorar la imagen de tu marca, de diferenciarte del resto que venden lo mismo que tú y de aportar valor.

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