Cómo hacer inolvidable tu marca con el efecto 11-S

Categoría: Comunicación & Marketing | Publicado por SG Smartketing

¿Dónde estabas, con quién y qué hacías el 18 de febrero de 2014?

¿Lo recuerdas? Seguramente te habrá costado recordarlo, si es que lo has podido hacer.

Pero ¿dónde estabas, con quién y qué hacías el 11 de septiembre de 2001?

Seguramente has podido decir con total certeza dónde estabas, con quién y qué estabas haciendo.

Lo lógico sería que sólo vengan a tu memoría las imágenes de los aviones estrellándose, de las torres ardiendo, del humo, el derrumbe, etc. Pero no. También sabes exactamente dónde, con quién y qué hacías en ese momento.

Eso es lo que la neurociencia llama un “marcador somático”. Cuanto mayor sea el impacto que recibe el cerebro, mayor será la fijación en la memoria, no sólo del hecho en sí, también de todo el contexto que lo rodea.

Los marcadores somáticos, son capaces de cambiar las conductas y los hábitos de compra, según afirma el experto en neuromárketing, Martin Lindstrom. Por ejemplo, la segunda guerra mundial, provocó la costumbre de almacenar alimentos, incluso después de haber pasado la escasez.

La última crisis económica, ha provocado que los precios de los productos deban ser justificados. Hace años se podía pagar por un botella de agua de “lujo” más de 100 euros en Los Ángeles. Actualmente el cliente exige que se justifique el precio por lo que paga.

Sabiendo esto, puedes emplear el “efecto 11-S”, en tu comunicación para provocar recuerdos permanentes, no sólo de la acción que hagas, sino también de la percepción de tu marca.

Muchas grandes (y pequeñas) marcas ya lo emplean con notable éxito.

Por ejemplo, ¿recuerdas el salto desde la estratósfera de 2012? ¿Qué marca te viene a la memoria? ¡Exacto! La que te da aaaalaaas…

Pero no es necesario hacer cosas tan espectaculares para generar un marcador somático. Hace unos años, la empresa Orange, les ofreció a los estudiantes universitarios de San Francisco la posibilidad de pintarles su coche gratis. Solo había una condición: que el color fuese naranja.

¿Te imaginas 5.000 coches naranjas circulando por la ciudad? La marca logró una notoriedad tan potente que pasados los años, aún perdura su efecto en la mente de los habitantes de San Francisco.

Otro ejemplo, más simple, pero que marcó profundamente a los madrileños, fue la campaña “Madrid, te comería a versos”. Las calles de la ciudad amanecieron pintadas con originales versos que cautivaban y desataban sonrisas.

efecto 11s

¿Quieres que tu marca permanezca indeleble en la memoria de tus clientes? Pues comienza a pensar en qué “efecto 11-S” puedes crear. Como has visto, no es preciso que sea algo muy caro, pero sí impactante.

No es necesario que pienses en impresionar a toda la humanidad, céntrate en tu target y podrás lograr resultados sorprendentes. ¿Qué no se ha hecho? ¿Qué molaría? ¿Qué impactaría? Piensa, piensa y piensa, porque es la forma de crear una huella imborrable en el cerebro de tus clientes.

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